
Poco tiempo ha durado sin dueño el banquillo del
Olympique de Lyon. Tras la renuncia de
Gérard Houllier el club presidido por
Jean Michel Aulas barajaba tres nombres como posibles recambios.
Didier Deschamps (recientemente dimitido de la Juventus),
Marcello Lippi (sin equipo tras dejar la selección italiana una vez proclamada campeona del mundo) y el que finalmente se hará cargo del equipo,
Alain Perrin, que ayer mismo era presentado como nuevo entrenador del OL.
Perrin llega del
Sochaux, club al que ha hecho
campeón de la Copa de Francia y al que ha dejado
séptimo de la Ligue 1 luchando hasta el final por meterse en Liga de Campeones (solo quedó a 1 punto del
Toulouse, tercero y último clasificado francés con plaza de Champions).
Alain Perrin, de
50 años, vivirá su séptima experiencia en los banquillos y la sexta como primer entrenador. En
1983 debutó dirigiendo al juvenil del
Nancy y poco a poco fué ascendiendo en el club hasta convertirse en el segundo de
Arséne Wenger dentro del cuerpo técnico del primer equipo, donde empezó a tomar prestigio como uno de los técnicos con más talento y proyección del fútbol francés.
En
1993 fué nombrado primer entrenador del
Troyes, donde estuvo
nueve temporadas (llegando a ascender al club a primera en tres ocasiones y a clasificarlo para UEFA via Intertoto). En junio de
2002 fichó por el
Olympique de Marsella al que dejó cuarto de la Ligue 1 en su temporada de debut. Pero en la posterior no pudo seguir con su ascendente trayectoria y una serie de malos resultados le condenó a la destitución en
enero de 2004.
Cinco meses después le llegó la oportunidad de entrenar al
Al Ayn de los Emiratos Árabes, una exótica experiencia que duró poco más de 4 meses. Tras un parón en su carrera como entrenador le llegó la oportunidad de dirigir al
Portsmouth de la Premiership tomando el relevo del destituído
Velimir Zajec. Era
abril de 2005 y Perrin logró salvar al Portsmouth dejándolo decimoséptimo a solo 4 puntos del descenso con 2 victorias, 2 empates y 3 derrotas en las 7 jornadas en las que estuvo al frente del "pompey". Perrin siguió en Portsmouth la siguiente temporada, en la que el equipo no empezó nada bien el campeonato sumando solo 2 victorias en las primeras 13 jornadas, lo que condenó a Perrin a dejar el club a finales de
noviembre de 2005 y volver a Francia para tomarse un nuevo descanso.
En
junio de 2006 el
Sochaux llamaba a su puerta y Perrin se hacía cargo del equipo de Montbéliard en el que ha vuelto ha hacerse un nombre entre los más prestigiosos técnicos galos gracias a los buenos resultados cosechados por el equipo, lo que le ha llevado a recibir la irrechazable oferta del Olympique de Lyon, club en el que trabajará las próximas 2 temporadas.
Félix Magath es el nuevo y flamante entrenador de un
Wolfsburg que trata de crear un conjunto capaz de hacerse un hueco entre los primeros clasificados de la próxima Bundesliga. Magath era una de las opciones barajadas por el
Borussia Dortmund para ocuparse del banquillo antes de contratar a
Thomas Doll hace algunos meses aunque finalmente decidió seguir con sus "vacaciones forzadas" tras ser destituído del Bayern. La oferta del Wolfsburg ha acabado con el paro del técnico alemán, que dirigirá al club de la Volkswagen hasta finales de 2010 relevando a
Klaus Augenthaler.
Magath, de
53 años, es uno de los entrenadores de más prestigio tras su pasado en los banquillos de
Stuttgart y Bayern Munich. Este hijo de padre puerto riqueño (destinado a una base americana en Alemania) y madre alemana, debutó en los banquillos en 1992, entrenando al modesto
FC Bremerhaven antes de recalar en
1993 en el banquillo del filial del club en el que desarrolló al completo su carrera como futbolista, el
Hamburgo, donde jugó 306 partidos y marcó 46 goles, uno de ellos el más importante de la historia del club, el que le dió la
victoria en la final de la Copa de Europa de 1983 ante la Juventus, erigiéndose en uno de los mejores futbolistas alemanes de la época. Tras 6 meses en categorías inferiores dió el salto al primer equipo donde estaría hasta mayo de
1997. En septiembre de ese mismo año ficharía por el
Nüremberg donde estuvo una sola temporada y en
octubre de 1998 fué contratado por el
Werder Bremen, banquillo que ocupó menos de 7 meses antes de volver a ser destituído.
En
diciembre de 1999 fichó por el
Eintracht de Frankfurt completando la temporada 99/00 en la que logró la permanencia dejando al equipo decimocuarto de la Bundesliga e iniciando la 00/01, en la que el equipo se vió inmerso en los puestos de descenso desde el principio siendo destituído a
finales de enero de 2001.
Solo 1 mes después de esa nueva destitución un
Stuttgart en horas bajas decidió apostar por él y Magath se hizo cargo del equipo al que dejó
octavo en liga, ganándose la confianza de directivos y aficionados. Esa confianza depositada fué devuelta en forma de resultados y la siguiente temporada el Stuttgart alcanzaría la
segunda posición del campeonato (a 16 puntos del campeón, el Bayern),
clasificándose para Liga de Campeones. Magath repetía en el banquillo del Stuttgart en la 03/04 llevando al equipo a
octavos de final de la Champions (siendo eliminado por el Chelsea por un global de 1-0 en los dos partidos de la eliminatoria) y dejándolo
cuarto en Bundesliga (clasificado para UEFA).
Magath ganó en prestigio y el Bayern le señaló como substituto de
Ottmar Hitzfeld en el banquillo bávaro.
Dos ligas y una copa no sirvieron para maquillar la dececepción que los continuos fracasos europeos del Bayern con Magath como técnico provocaron en la directiva, quedando el Bayern
eliminado en cuartos de la Champions en 04/05 (de nuevo por el Chelsea)
y en octavos de la 05/06 (por el Milan). El mal arranque del equipo en la recién finalizada Bundesliga, en la que rápidamente perdió "comba" con
Schalke 04, Werder Bremen y Stuttgart en la tabla, condenó a una nueva destitución de Félix Magath, un entranador famoso por la dureza aplicada en sus métodos de entrenamiento, llenos de ejercicios físicos e intensidad que le convirtieron en "
Saddam" (por Saddam Hussein) o en "
Quälix" (la mezcla de Félix, su nombre, y el verbo qüalen, torturar en alemán), apodos por los que era conocido por sus jugadores.
Qué versión de Félix Magath se verá en Wolfsburg?. La exitosa ayudada por un bloque de jugadores de nivel o la decepcionante de un equipo de mitad de tabla que lucha por la permanencia?. Sea cual sea la versión Magath que veamos, el Wolfsburg se lleva a un entrenador que dotará al equipo de la experiencia necesaria como para que la 07/08 no sea una campaña mediocre para el equipo.
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