domingo, mayo 06, 2007

El protagonista : Kevin Kuranyi

Tres finales le quedaban al líder de la Bundesliga, el Schalke 04, para conseguir su primer título de liga de los últimos 49 años (ha conseguido 7, el último de ellos en 1958) y el primer título desde 2002 (año en el que logró la DFB Pokal o copa alemana).
Tras la dolorosa derrota en Bochum por 2 goles a 1 (viéndose remontado cuando mandaba 0-1 en el marcador), los de Gelsenkirchen respiraron aliviados al saber de la derrota del Werder Bremen en Bielefeld (3-2) que mantenía al equipo azul al frente de la tabla a solo 1 punto del Stuttgart (que sí cumplió ganando al Borussia Monchengladbach por 0-1).

Los de Mirko Slomka recibían en la tarde de ayer la visita del peligroso Nüremberg, quinto clasificado y equipo menos goleado juntamente con el propio Schalke con 29 goles. El Stuttgart recibía al modesto y semidescendido Mainz mientras que el Werder juega hoy en Berlin ante el Hertha. Difícil papeleta para un equipo que no se podía permitir más tropiezos, menos aún en el abarrotado Veltins Arena que esperaba celebrar el triunfo de su equipo y dar un pasito más en la lucha por alcanzar el título.

El partido siguió el guión previsto. El Nüremberg no dió absolutamente ninguna facilidad en el primer tiempo desesperando a un Schalke que veía como pasaban los minutos con el marcador de goles a cero, algo aún más preocupante sabiendo que su máximo perseguidor vencía 1-0 con gol del portugués Meira y se colocaba primero de forma provisional.
El líder se estrellaba en la muralla del Nüremberg, que defendía con uñas y dientes un valioso empate que le mantenía vivo en la pugna por una plaza de UEFA.
Slomka había situado un once con dos únicas puntas, el germano-ghanés Gerald Asamoah y el protagonista del encuentro, el germano-brasileño Kevin Kuranyi. Poca mordiente para una telaraña tan bien trenzada que no ofrecía demasiados puntos de flaqueza.
El 0-0 con el que se llegó al descanso sembraba la duda entre los aficionados del Schalke. Le podría la presión al líder?. Caería rendido incapaz de vencer en ninguno de los dos últimos encuentros jugados, claves para asegurarse el título?. Lo cierto es que en la reanudación se vió a un Schalke igual de ansioso y desesperado que acentuaba aún más el temor en las gradas del majestuoso estadio cubierto (ayer con parte del techo retirado dejando penetrar un brillante sol).
El Nüremberg empleaba mucha dureza en su juego y las numerosas llegadas de los de Slomka o eran bien despejadas por la sólida defensa visitante o eran bien atajadas por un inspirado y motivado Raphael Schäfer (guardameta del Nüremberg) o salían fuera de forma increíble. Christian Pander lo intentaba a través de buenos disparos de falta directa, Asamoah trataba de penetrar al área gracias a su fortaleza física, Lincoln trataba de poner orden e incluso Fabian Ernst se sumaba al ataque.

Pero tuvo que ser Kuranyi quien se pusiera al equipo en sus espaldas y liderara la ofensiva local. El internacional alemán se multiplicaba vaciándose en la lucha con los defensas visitantes, bajando a recibir balones, descolgándose a banda para abrir espacios en ataque y rematando todo lo que llegaba al área en forma de balón colgado. Un buen remate de cabeza suyo a saque de corner de Lincoln era magníficamente despejado en la misma línea de gol por Schäfer. Otro remate suyo a bocajarro era evitado por Michael Beauchamp con un claro agarrón en el interior del área que el árbitro no vió (o no quiso ver) incrementando la tensión en el banquillo local y la desesperación sobre el césped.
Pero el Schalke merecía el gol y en el minuto 63 Hamit Altintop servía un buen centro desde la derecha que Kuranyi, adelantándose a la marca de su rival, remataba (de nuevo de cabeza en un gol marca de la casa) al primer palo haciendo inútil la estirada del guardameta visitante que veía como se colaba el balón al fondo de las mallas.
El Schalke rompía el cerco y respiraba tranquilo. El tenso Slomka explotaba de júbilo con el tanto. Los fantasmas se alejaban y el equipo de Gelsenkirchen afrontaba la recta final del encuentro con mayor tranquilidad aunque con la lección de Bochum bien aprendida, saber aguantar la ventaja sin verse sorprendido y remontado ante una falta de concentración fruto de la excesiva relajación.
El mismo Kuranyi estuvo cerca de ampliar la ventaja a 4 minutos del final con un globo ante la salida de Schäfer viéndose solo ante el guardameta alemán tras recibir un buen pase de Hamit Altintop, pero dicha acción acabó en las botas de la defensa del Nüremberg que abortó la acción a escasos centímetros de la línea de gol.

Kuranyi está siendo el hombre clave en esta trepidante recta final de Bundesliga para el Schalke. El de ayer supuso el cuarto tanto en los últimos cinco partidos y el decimocuarto en liga, situándose cuarto en la tabla de goleadores del campeonato alemán a un gol de Frei y Makaay y muy lejos del "pichichi" Gekas que suma 21.
Hijo de padre alemán y madre brasileña, Kuranyi, nacido en Rio de Janeiro hace 25 años, se ha posicionado como uno de los mejores cabeceadores del campeonato y del continente. 9 de los 14 goles marcados han sido de cabeza gracias a su altura (roza el 1'90m.), su fortaleza y su buena colocación. Además se está destapando como un magnífico asistente gracias a sus 11 asistencias en liga con lo que podría decirse que el 50% de los goles logrados por el Schalke en liga llevan su sello (directa o indirectamente).
De lograr la Bundesliga los aficionados deben agradecer y reconocer la buena actuación de Kevin Kuranyi que está "salvando los muebles" del equipo con su entrega, sus asistencias y sus valiosísimos goles.

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1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

targeta roja??? mira las initaciones

9:27 p. m.  

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